Casillero del Diablo sigue haciendo noticia. No es solo Orlando Bloom, como su nuevo rostro, lo que la marca quiere difundir en esta temporada.
Y es que con la llegada del invierno, la cocina chilena vuelve a llenarse de preparaciones calientes, sabores intensos y recetas pensadas para compartir: guisos, carnes de cocción lenta, pastas gratinadas, pescados al horno y platos marinos servidos calientes forman parte de una temporada en que el vino puede convertirse en un buen aliado para potenciar aromas, texturas y sabores.
En ese contexto, Casillero del Diablo presenta una guía de maridajes para acompañar distintas preparaciones de invierno, con etiquetas que permiten encontrar combinaciones simples y adecuadas para comidas familiares, cenas con amigos o celebraciones en casa.
Para platos de mayor intensidad, como plateada, osobuco, cordero al horno, costillas braseadas, estofados o carnes rojas de larga cocción, la recomendación es Casillero del Diablo Cabernet Sauvignon. Su estructura, carácter y taninos presentes, permiten acompañar preparaciones compuestas por altos contenidos grasos, con salsas concentradas y sabores marcados.
En el caso de recetas como lasañas, canelones, pastas rellenas, pastel de papas o platos con salsas especiadas, Casillero del Diablo Carmenere aparece como una alternativa versátil. Sus notas de frutas maduras, especias y taninos suaves ayudan a equilibrar diversas preparaciones, muy presentes en la mesa chilena durante los meses más fríos.
Para quienes buscan opciones más ligeras, pero igualmente reconfortantes, Casillero del Diablo Pinot Noir puede acompañar risottos de champiñones, pollo, pato, quiches o verduras asadas. Su frescura, elegancia y perfil frutal lo convierten en una opción adecuada para platos de intensidad media, donde el objetivo es complementar sin cubrir los sabores principales.
Alternativas para la cocina marina
La cocina del mar también tiene espacio en esta época. Casillero del Diablo Chardonnay es una propuesta para pescados al horno, salmón con salsas cremosas, mariscos gratinados, jaiba al pil pil o preparaciones con mantequilla. Por su parte, Casillero del Diablo Sauvignon Blanc resalta la frescura de ceviches, ostras, tiraditos y pescados de sabores más delicados.
“Durante el invierno solemos volver a platos más cálidos que reúnen a la familia en torno a la mesa. La invitación es a ver el vino como una forma sencilla de realzar esas preparaciones y convertir cada comida en una experiencia más completa. Cada cepa tiene características distintas y puede acompañar muy bien la diversidad de sabores que ofrece la cocina chilena durante esta temporada”, señala Javier Brzovic, jefe de Comunicaciones de Casillero del Diablo.
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Las distintas variedades de Casillero del Diablo pueden encontrarse en los principales supermercados, botillerías y tiendas especializadas de vino del país, así como en Descorcha.com
