Aunque el anunciado centro de datos de Google en la capital chilena ha generado polémica porque no deberá ingresar obligatoriamente a evaluación ambiental, y algo similar se espera en noviembre con un esperado anuncio de AWS, un reciente informe destaca que Santiago es uno de los mercados más atractivos del mundo para el desarrollo de infraestructura de centros de datos gracias a su competitividad en costos.
El informe Data Center Construction Index (DCCI) de Turner & Townsend, que alcanza este año su décima edición, es el principal referente mundial en costos de construcción de centros de datos.
El estudio se basa en más de 500 proyectos en ejecución o recientemente completados en 62 mercados, complementados con una encuesta a más de 400 especialistas de la industria global de centros de datos.
En un comunicado, la firma asegura que el crecimiento acelerado de la demanda de capacidad de cómputo para inteligencia artificial está impulsando una transición hacia desarrollos de centros de datos de gran escala.
En este contexto, Santiago registra un costo promedio de construcción de US$9.75 por watt (US$/W), ubicándose en la posición 54 a nivel mundial. Aunque aclaran que el indicador de costo por watt (US$/W) se refiere al costo promedio de construcción por watt de capacidad eléctrica instalada en un centro de datos. Esta métrica permite comparar cuánto cuesta desarrollar estas instalaciones en distintas ubicaciones, independientemente de su tamaño. No hace referencia al costo de la electricidad consumida por un centro de datos, sino al costo de construir la infraestructura necesaria por cada vatio de capacidad instalada.
Así las cosas, los costos de la capital chilena se encuentran significativamente por debajo de los principales mercados desarrollados de centros de datos, como Silicon Valley (US$15.01/W), Zúrich (US$15.93/W) y Norte de Virginia (US$11.80/W), lo que convierte a Santiago en una alternativa altamente atractiva para inversionistas internacionales e hyperscalers, es decir, aquellas empresas que operan centros de datos a gran escala, ofreciendo servicios de computación en la nube y gestionando grandes volúmenes de datos de manera eficiente.
En América Latina, el índice sitúa a Río de Janeiro en la posición 20 (US$12.59/W), Monterrey en la 23 (US$12.41/W), São Paulo en la 30 (US$11.66/W) y Querétaro en la 32 (US$11.49/W).
Entre los mercados con menores costos relativos destacan Montevideo, en la posición 52 (US$9.89/W), Santiago, en la 54 (US$9.75/W), y Bogotá, en la 59 (US$9.13/W).
Infraestructura, factibilidad energética y capacidad operativa
A nivel global, el 52% de los especialistas encuestados prevé que para 2027 la mayoría de sus desarrollos estará orientada a soportar cargas de trabajo de inteligencia artificial.
Esta transición hacia megaproyectos de escala gigavatio y sistemas de enfriamiento líquido incrementa la complejidad técnica y demanda modelos de gobernanza con mayor predictibilidad para garantizar una ejecución eficiente.
Entre las principales limitaciones identificadas por el mercado destaca la disponibilidad de energía.
El 56% de los especialistas considera que el suministro eléctrico representa un obstáculo crítico para la entrega oportuna de proyectos, señalando que los procesos de conexión a la red suelen tardar entre uno y dos años (52%) o incluso más de 24 meses (32%).
Asimismo, el 81% reporta limitaciones moderadas o severas en la disponibilidad de mano de obra especializada.
Al respecto, Lloyd Wallace, Director de Real Estate en Chile y líder de Data Centers para América Latina en Turner & Townsend, comentó: «América Latina atraviesa un momento decisivo en la maduración de su infraestructura digital. La significativa entrada de capital para el desarrollo de centros de datos en mercados estratégicos como Chile, Brasil y México demuestra el enorme potencial de la región. Sin embargo, para escalar la capacidad operativa y responder a la creciente demanda impulsada por la inteligencia artificial, es necesario superar cuellos de botella clave relacionados con la factibilidad eléctrica, la eficiencia hídrica y la disponibilidad de talento especializado. Para convertir la inversión en proyectos operativos y rentables, la industria de centros de datos debe migrar hacia modelos integrados de gestión, como el esquema Delivery Partner, que permitan un control riguroso de costos, la mitigación de riesgos y una mayor certidumbre en los tiempos de entrega desde las etapas iniciales de planificación».
La edición de este año del índice incluye 62 mercados, proporcionando un costo indicativo por watt y una puntuación de referencia, basados en el diseño de un centro de datos típico de 60 MW.
El informe completo está disponible en este enlace.
