Los últimos avances en inteligencia artificial (IA) transformarán el mercado laboral en todo el mundo, de acuerdo con el último informe de Moody’s.
La automatización y ampliación de tareas, por medio de los cuales la IA reemplazará o complementará ocupaciones actuales, prometen una mayor productividad económica en general, aunque algunos trabajadores desplazados perderán sus empleos o trabajarán de manera menos productiva en funciones posteriores.
«La magnitud del impulso a la productividad variará ampliamente entre las economías avanzadas y los mercados emergentes y dentro de ellos, dependiendo de factores como la composición sectorial y ocupacional de la fuerza laboral, la preparación tecnológica, las tendencias demográficas, los niveles de desempleo actuales y los costos laborales», dice el análisis.
En última instancia, las implicaciones crediticias para los soberanos reflejarán el equilibrio entre los costos sociales y fiscales de la IA, y las ganancias de productividad obtenidas.
Efectos laborales
Las ganancias de productividad resultarán de la automatización, la ampliación y el reempleo de la mano de obra.
Los avances en IA afectarán al mercado laboral de manera más generalizada y profunda que los desarrollos tecnológicos anteriores, dada la aplicación a tareas cognitivas no estructuradas. Como punto de partida, Moody’s estima que las ganancias promedio de productividad derivadas del uso de la IA generativason del 1.5% anual en una muestra de 106 soberanos calificados, lo que coincide en gran medida con otros estudios. Estos beneficios podrían evolucionar con el tiempo a medida que cambie la proporción de trabajo afectada por la ampliación y automatización, y a medida que la IA agéntica desempeñe un papel más importante.
La variación en los resultados entre las economías avanzadas y los mercados emergentes oculta los matices subyacentes.
Si bien la composición sectorial y ocupacional de las economías desempeña un papel importante al determinar los efectos sobre la productividad, es probable que las economías avanzadas experimenten mayores ganancias por su mayor exposición a la IA, y se beneficien particularmente por partir de un crecimiento de la productividad débil en muchas de estas economías.
En el caso de las economías que sufren envejecimiento poblacional, la reducción de la fuerza laboral podría justificar la automatización de una mayor proporción del trabajo, pero la magnitud de los beneficios dependerá de cómo se adapten los trabajadores desplazados a nuevas funciones y de las políticas socioeconómicas existentes para apoyar esta transición. Los mercados emergentes generalmente están menos expuestos al desplazamiento del mercado laboral debido a sus salarios más bajos y a una infraestructura digital más limitada. Sin embargo, algunos mercados emergentes están bien posicionados para obtener importantes ganancias de productividad, mientras que otros se beneficiarán de mejoras en infraestructura digital y de un entorno propicio de políticas públicas.
Las tasas de productividad de la mano de obra reempleada y la creación de nuevas tareas alterarán el impacto económico general.
«No está claro si los trabajadores desplazados por la IA podrán acceder a nuevos empleos con mayor productividad y mejores salarios, como ha ocurrido con frecuencia tras cambios tecnológicos anteriores. Las tareas recién creadas tienen más probabilidades de respaldar las ganancias de productividad, aunque pueden cambiar el alcance de la mano de obra en una economía», concluye el reporte de la agencia calificadora.
