Una estafa de un proveedor, pagos que nunca se justificaron, inversiones que no eran lo que prometían o dineros administrados de forma irregular.
Los delitos económicos toman muchas formas, pero tienen algo en común: suelen dejar huella en documentos, cuentas y registros contables. Cuando el afectado decide querellarse, la forma en que se ordena y presenta esa evidencia marca una diferencia importante en lo que viene después.
«La querella cuenta lo que pasó, pero el informe pericial es el que lo demuestra con números y cuyo sustento es una prueba irrefutable. El tribunal necesita ver con claridad qué operaciones son irregulares, cuándo ocurrieron y cuál fue el perjuicio real», explica Iván Cifuentes, perito judicial tributario, contable, laboral y financiero, certificado por todas las Cortes de Apelaciones de Chile y director de Cifneg Consultores.
El monto no es un detalle menor. En delitos como la estafa o la apropiación indebida, el Código Penal gradúa la pena según el valor de lo defraudado y suma una multa proporcional al perjuicio. Por ejemplo, cuando el monto supera las 400 UTM, cerca de $29 millones, la pena parte en tres años y un día. Sin una cuantificación técnica, el afectado no puede mostrar la verdadera dimensión del daño que sufrió.
El informe pericial revisa cartolas bancarias, registros contables, contratos, facturas y otros respaldos para reconstruir las operaciones, separar lo que está justificado de lo que no y presentar conclusiones en un lenguaje que el tribunal y las partes puedan comprender. «Muchas veces el afectado tiene la certeza de que fue víctima de un fraude, pero no sabe cómo probarlo. Los documentos están, solo que dispersos y sin orden. El trabajo pericial consiste en reconstruir esa historia con respaldo, operación por operación», señala Cifuentes.
El especialista recomienda actuar con rapidez para resguardar la información apenas surge la sospecha. «Lo primero es asegurar la evidencia. Respaldar la contabilidad, guardar las cartolas, los correos y los contratos antes de que algo se pierda. Con esa base, el informe pericial se puede hacer con rigor y la querella llega bien preparada», afirma.
Desde Cifneg Consultores, empresa de asesoría contable y tributaria que dirige Cifuentes, recomiendan además mantener la contabilidad al día y conciliar las cuentas bancarias todos los meses, ya que eso facilita detectar irregularidades a tiempo y contar con respaldo si llega a ser necesario. «Un fraude casi nunca se descubre por casualidad. Se descubre cuando alguien revisa los números con atención, y esa misma revisión es la que después permite probarlo», concluye.
