Interclínica consolida su presencia en el país tras sumar a su red al Hospital Clínico de Viña del Mar, que ahora opera bajo el nombre de Interclínica Viña del Mar, y concretar recientemente la integración de Interclínica Puerto Varas.
Con ello, el grupo alcanza siete establecimientos en cinco regiones, con presencia desde Arica hasta la Región de Los Lagos.
La llegada de Interclínica Viña del Mar representa un paso relevante en la Región de Valparaíso, donde la red ya cuenta con centros de salud en Quilpué y La Calera, conformando una de las plataformas asistenciales privadas más importantes de la zona.
Como parte de este proceso, Interclínica Viña del Mar avanza en un plan de inversión cercano a los $9 mil millones para los próximos cinco años, orientado a fortalecer su infraestructura asistencial, renovar equipamiento e incorporar nuevas tecnologías, con el objetivo de ampliar la capacidad de atención y la resolutividad del recinto.
Entre los próximos proyectos para Interclínica Viña del Mar se contempla la remodelación y ampliación del servicio de urgencia, la habilitación de nuevos boxes o cubículos de atención, el crecimiento del cuarto y quinto piso de la torre Llay Llay, el cambio de fachada del recinto y el remozamiento del hall de acceso de calle Limache. Para 2030, se proyecta contar con más de 30 boxes médicos y 21 cubículos de urgencias.
Este esfuerzo se suma a los proyectos anunciados para Interclínica Puerto Varas, totalizando cerca de $15 mil millones destinados a modernización, equipamiento y desarrollo clínico en ambos centros de salud.
La nueva administración de Interclínica Viña del Mar está liderada por profesionales provenientes de la propia red: la gerencia general quedó a cargo de Sharetty Rivera y la dirección médica quedó a cargo del urgeneciólogo Francisco Marino, quienes tienen la responsabilidad de conducir esta nueva fase del recinto, alineada con el modelo de gestión y los estándares clínicos del grupo.
“Estos avances responden a una visión de largo plazo que busca acercar atención de calidad a más personas y acompañar el crecimiento de las regiones donde estamos presentes. Nuestro propósito es seguir generando capacidades que permitan responder de mejor manera a las necesidades de salud de cada comunidad”, señala Harald Chutney, gerente general Corporativo de Interclínica en un comunicado de la entidad.
El ejecutivo agrega que los próximos desafíos estarán enfocados en ampliar la oferta médica, incorporar nuevas herramientas tecnológicas y continuar elevando los estándares de atención en los distintos centros de la red.
De acuerdo con información de la Fiscalía Nacional Económica (FNE) chilena, Red Interclínica es una sociedad anónima de inversiones cuya propiedad pertenece en un 99% a la sociedad Interclínica S.A., siendo su controlador final don Ernesto del Solar Benavente y opera una red de prestadores institucionales de salud privada, de alta complejidad, con atención médica hospitalaria y ambulatoria, servicios de laboratorio, farmacia y rehabilitación, que forma parte del sistema de salud chileno.
En abril de este año, la FNE aprobó la adquisición de control en Hospital Clínico Viña del Mar (HCVM) S.A. por parte de Red Interclínica S.A. que la compró al grupo Priority, dueño del 58% de las acciones de HCVM. EN su reporte, la entidad concluyó que la adquisición del hospital clínico «no resulta apta para reducir sustancialmente la competencia en los mercados analizados».
Con 35 años de trayectoria, Interclínica cuenta actualmente con establecimientos en Arica, Iquique, Quilpué, La Calera, Viña del Mar y Puerto Varas, además de Santiago, donde es dueña de la Clínica Cordillera en Las Condes, manteniendo una activa colaboración con el sistema público de salud para contribuir a la atención de pacientes y apoyar la respuesta a distintos desafíos sanitarios del país.
