Las Fiestas Patrias en Chile, un período que va desde el 14 al 22 de septiembre (los días canónicos son el 18 y 19, pero un poco antes y un poco después la gente aún está en ánimo festivo) vuelven a poner a prueba las carreteras chilenas.
El aumento de los desplazamientos, la congestión, los trayectos más largos y una mayor cantidad de horas al volante pueden elevar la exposición al riesgo para las flotas profesionales que continúan operativas durante estas fechas.
A esto se suma un factor propio de estas celebraciones: el aumento de actividades sociales y familiares fuera del horario laboral, que puede traducirse en menos horas de descanso o, en algunos casos, en consumo de alcohol y otras sustancias.
Para quienes deben retomar sus funciones al día siguiente, estas situaciones pueden convertirse en un factor adicional de riesgo.
El último ‘18’ dejó una señal de alerta. De acuerdo con cifras de Carabineros de Chile elaboradas por CONASET, durante las Fiestas Patrias de 2025 —entre el 17 y el 21 de septiembre— se registraron 563 siniestros de tránsito en el país, que dejaron 23 personas fallecidas y 415 lesionadas. De estas últimas, 61 resultaron con lesiones graves.
En este escenario, la prevención cobra especial relevancia para las empresas que mantienen flotas profesionales en operación.
“La seguridad de una flota no debería gestionarse únicamente después de que ocurra un accidente. En períodos como Fiestas Patrias es especialmente importante anticiparse y reforzar los controles, porque existen factores que pueden afectar las condiciones en que un conductor retoma sus labores”, señala Pedro García, CEO de MIGTRA.
Anticipar el riesgo
Para las empresas que operan flotas profesionales, anticipar el riesgo implica mirar más allá del accidente. El análisis del comportamiento histórico de los conductores permite identificar patrones asociados a velocidad, distracciones, fatiga y otras conductas que requieren atención.
“En períodos como Fiestas Patrias no basta con generar una alerta cuando una conducta riesgosa ya está ocurriendo. El desafío es utilizar la información acumulada para identificar qué conductores presentan mayor exposición al riesgo, entender qué está provocando ese comportamiento y actuar antes de que salgan a la ruta”, explica García.
Entre las situaciones que pueden detectarse están los episodios recurrentes de exceso de velocidad, distracciones por uso del teléfono o pérdida de atención, además de señales asociadas al cansancio y la fatiga.
Pero la prevención también requiere mirar las condiciones de la propia operación. Largos tiempos de espera en procesos de carga o descarga, rutas mal planificadas o presión por cumplir horarios pueden terminar influyendo en la conducta del conductor y aumentar la probabilidad de adoptar comportamientos de riesgo.
¿Cómo prepararse?
La preparación debería comenzar antes de que aumente el flujo vehicular. Para las empresas que mantendrán sus operaciones durante Fiestas Patrias, MIGTRA recomienda concentrar la gestión en tres áreas:
1. Identificar anticipadamente los mayores niveles de exposición al riesgo. Revisar los indicadores históricos de velocidad, distracciones, fatiga y otros eventos permite focalizar las medidas preventivas en quienes necesitan mayor seguimiento.
2. Reforzar los controles antes de iniciar la jornada. Durante este período, las empresas pueden intensificar la revisión de las condiciones de los conductores, considerando especialmente factores como el descanso insuficiente, el consumo de alcohol o drogas y cualquier condición que pueda afectar sus capacidades para conducir.
3. Revisar la operación y monitorear durante el período. Tiempos de espera excesivos, rutas mal planificadas o presión por cumplir horarios pueden terminar generando conductas de riesgo. Por eso, las empresas deben contar con información y protocolos que permitan actuar frente a eventos reiterados y adoptar medidas correctivas cuando corresponda.
Estas medidas cobran especial relevancia considerando las obligaciones que establece el artículo 25 bis del Código del Trabajo respecto de los trabajadores que desarrollan labores de conducción, particularmente en materia de tiempos de descanso y condiciones para retomar sus funciones.
La tecnología, sin embargo, no reemplaza la responsabilidad de quien está detrás del volante.
Planificar los viajes, descansar adecuadamente, respetar los límites de velocidad, evitar distracciones y mantener alcohol y drogas completamente separados de la conducción continúan siendo medidas esenciales.
“Fiestas Patrias concentra más desplazamientos y cambia las condiciones habituales de circulación. Para una empresa con flotas, eso significa que no puede gestionar el riesgo exactamente igual que cualquier otro día. Hay que anticiparse, reforzar los controles y revisar las condiciones en que cada conductor comienza su jornada. El objetivo final de toda esta tecnología es muy simple: que el conductor termine su jornada y vuelva seguro a su casa”, concluye García.
