La digitalización dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad. Empresas, hospitales, universidades, bancos y organismos públicos dependen cada vez más de plataformas tecnológicas para operar, atender usuarios y proteger información sensible. Sin embargo, a medida que aumenta la dependencia tecnológica, también crecen los desafíos para administrar esos recursos de manera eficiente y segura.
Uno de los problemas más frecuentes en las organizaciones es la falta de visibilidad sobre sus propios activos tecnológicos. Computadores, servidores, licencias de software y dispositivos conectados, en muchos casos, suelen multiplicarse más rápido que la capacidad de gestionarlos.
Para Ricardo Salinas, director adjunto del Cono Sur de Proactivanet, esta situación representa un riesgo significativo. “No se puede gestionar ni proteger lo que no se conoce. Muchas empresas no saben con certeza cuántos equipos tienen, qué software usan o qué licencias están pagando sin necesidad”.
La falta de información actualizada no solo genera ineficiencias operativas, sino que también abre espacios para vulnerabilidades que pueden derivar en incidentes de seguridad. “La seguridad empieza por conocer lo que tienes”, afirma Salinas.
Automatizar para ganar tiempo
La presión por responder rápidamente a los usuarios es otro de los desafíos que enfrentan los departamentos de tecnología. Solicitudes de soporte, problemas de acceso, fallas de sistemas y requerimientos internos suelen generar una enorme carga de trabajo para los equipos de TI.
En este contexto, la automatización aparece como una de las principales herramientas para mejorar la productividad.
“La automatización es, en pocas palabras, devolverle tiempo a las personas”, señala Ricardo Salinas. Además, sostiene que cuando las tareas repetitivas se ejecutan de forma automática, los equipos pueden concentrarse en actividades de mayor valor estratégico para la organización. “Los usuarios lo notan de inmediato: respuestas más rápidas, menos esperas y soluciones consistentes”.
La tendencia responde a una transformación más amplia que está ocurriendo en las áreas tecnológicas de las empresas, donde la meta ya no es únicamente resolver problemas, sino anticiparlos. En este sentido, la incorporación de inteligencia artificial está acelerando este cambio. Las nuevas herramientas permiten identificar comportamientos anómalos, detectar riesgos potenciales y predecir necesidades de mantenimiento antes de que se produzcan interrupciones.
Según Salinas, el objetivo es evolucionar hacia modelos más proactivos. “La visión es pasar de una TI que reacciona a una TI que se anticipa de forma proactiva”, dice. Esta capacidad resulta especialmente relevante en un contexto donde la continuidad operacional se ha transformado en un activo estratégico para cualquier organización.
Gestión de inventarios de activos TI
La gestión tecnológica moderna ya no se limita a resolver incidentes informáticos.
Hoy las plataformas integradas permiten administrar activos, coordinar servicios, monitorear procesos y mantener trazabilidad sobre las operaciones de toda la organización.
Patricio Fonseca, gerente general de Cynersis, integrador tecnológico con 30 años en el mercado y representante LATAM de la plataforma integrada Proactivanet (ITAM-ITSM-CMDB), explica que la evolución de estas herramientas ha ampliado considerablemente su alcance. “Proactivanet resuelve el reto de gestionar servicios de TI de forma eficiente y automatizada, con más de 15 certificaciones basadas en las buenas prácticas ITIL (Information Technology Infrastructure Library), lo que permite reducir costos y mejorar la experiencia del usuario”.
Según Fonseca, las organizaciones están utilizando estas plataformas no solo para atender requerimientos tecnológicos, sino también para gestionar proveedores, servicios generales y procesos críticos del negocio. “Se puede tener un control total sobre la operación de usuarios y el uso de los activos tecnológicos”.
La creciente sofisticación de los ataques informáticos ha convertido la ciberseguridad en una preocupación transversal para empresas e instituciones públicas. Pero los expertos coinciden en que la protección no comienza con sofisticadas herramientas de defensa, sino con una adecuada gestión interna.
Para el gerente general de Cynersis, contar con inventarios precisos y trazabilidad de los activos tecnológicos es un elemento fundamental para cumplir con las nuevas exigencias regulatorias. “La gestión integral permite una reportería y trazabilidad verificables de los posibles incidentes sobre los activos TI de la organización”.
La capacidad de identificar vulnerabilidades, detectar software no autorizado y monitorear permanentemente la infraestructura tecnológica se ha transformado en una primera línea de defensa frente a amenazas cada vez más frecuentes.
Los beneficios de esta transformación ya se observan en diversos sectores. En salud, las plataformas de gestión permiten reducir interrupciones en servicios críticos y mejorar la continuidad operacional de hospitales y clínicas. En educación, facilitan la atención de los estudiantes, académicos y personal administrativo mediante múltiples canales o mesas de soporte.
Y en organismos públicos, contribuyen a mejorar la transparencia y el control de los servicios, mientras que en el sector financiero fortalecen la seguridad y la eficiencia de las operaciones.
Para Fonseca, la principal ventaja es que estas soluciones permiten crecer sin aumentar proporcionalmente los costos: “La automatización de incidencias y solicitudes disminuye la carga de trabajo de los técnicos, aumentando la productividad y aminorando las posibles vulneraciones de los datos e información, el principal activo de las empresas y organizaciones públicas”, concluye.
