Un evento comercial en el hotel Interamericano convocó a expositores y empresas de productos agroícolas y agroindustriales, además de maquinaria, de Tailandia. Ahí, compradores chilenos sostuvieron reuniones unipersonales con sus posibles distribuidores tailandeses.
Cofibreik conversó con Ratanaporn Singhasakda, ministra de consejería comercial del Ministerio de Comercio INternacional de Tailandia -DITP por sus siglas en inglés-, quien ha ostentado ese cargo desde hace cuatro años en Chile, y a quien todos conocen localmente como Miss Dao.
«Este es un proyecto que el Ministerio de Comercio de Tailandia quiere llevar a los emprendedores tailandeses en el sector alimentario, además de maquinaria, para venir a Chile a expandir su mercado», explicó la profesional a nuestro medio.
Y es que muchos exportadores, no solo en Tailandia, sino en todo el mundo, se han visto afectados por la política errática y punitiva con base en tarifas de los Estados Unidos, comenta Singhasakda.
«Tienen que encontrar nuevos mercados, tienen que encontrar nuevas oportunidades. Por eso intentamos ayudar a los emprendedores a expandir su mercado, especialmente en Latinoamérica. Este proyecto trae a 40 empresas a Argentina, Chile y Brasil y es una buena oportunidad para que los importadores puedan probar, ver, hablar con los emprendedores tailandeses cara a cara, que puedan probar la comida, ver los productos y así facilitar la toma de decisiones», describe.

De todos modos las barreras naturales persisten: la distancia aún es un tema, son de 45 a 60 días para que lleguen mercancías, así como el idioma y la diferencia horaria.
«Son barreras comunes que ocurren también con China y otros países de Asia. Pero Tailandia es agrícola, tenemos productos agrícolas, producimos mucha comida. Hemos sido nombrados como la cocina del mundo. Muchos productos no pueden prolongar su vida más de 15 meses, pero estamos trabajando en ello», dice
Diez años de un TLC Chile-Tailandia
La relación comercial entre Chile y Tailandia se enmarca dentro del TLC firmado entre ambos países, que entró en vigor en noviembre de 2015. Gracias a este acuerdo, se otorgó acceso preferente inmediato a más del 90% de los productos del comercio bilateral.
Los principales productos exportados por Chile fueron cátodos de cobre, pasta química de madera y salmones congelados, mientras que aquellos exportados principalmente por Tailandia al país sudamericano fueron camionetas, atún preparado y automóviles de turismo.
De forma lenta, pero segura, ese país de Asia se ha transformado en un socio comercial cada vez más relevante para Chile. De acuerdo con datos de ProChile de enero de este año, China, Brasil, India y Tailandia son los países hacia donde Chile logró un récord de exportaciones durante el año 2024. Los cuatro mercados se destacaron en envíos no cobre y no litio.
En tanto que, desde la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) dependiente de Cancillería, detallan que en dos mil veintitrés, el intercambio comercial entre Chile y Tailandia ascendió a US$ 1.247 millones, con una tasa de crecimiento anual promedio de -2,1% en los envíos al exterior.
Existe también un observatorio de complejidad económica, que refiere que, a mayo de este año, las exportaciones de Chile a Tailandia alcanzaban los US$ 692 millones, con el cobre refinado como principal producto. En tanto que Tailandia envía a Chile productos por US$ 594 millones, con US$ 157 millones enfocados en su producto estrella: camiones de entrega, o delivery.
«Desde que tenemos el TLC, el comercio Tailandia-Chile ha aumentado paso a paso, no muy rápido, pero cada año sigue aumentando», agrega Ratanaporn Singhasakda.
Haciendo negocios con Tailandia
Rachid Amdan es un chileno, dueño de la empresa Best e-World, que conecta a proveedores desde el sudeste de Asia con el mercado sudamericano, enfocándose en naciones como Camboya, Singapur, Japón, Vietnam, Filipinas y, por supuesto, Tailandia.
Actualmente, uno de sus principales clientes es Tottus Perú, con quienes trabajan la piña en lata y el atún. Su objetivo próximo es desarrollar una marca propia para tilapia y es en este tipo de eventos donde puede concretar sus aspiraciones.
«Como empresario, me sirve mucho para conocer a nuevas fábricas, nuevas empresas, y más que nada, para conocer a la persona que está detrás de la empresa. Hoy por hoy, gracias a las redes sociales hacemos más negocios con personas que con la empresa que está detrás», detalla a Cofibreik el empresario.
Le preguntamos cómo es hacer negocios con Tailandia y su respuesta fue en extremo positiva.
«Como en todo, primero es una relación interpersonal. [Los tailandeses] son muy confiables para hacer negocios. Es el país de la sonrisa, son gente muy amable, cumplidores y venden productos de buena calidad. Eso es lo importante. A mí me sorprende lo baratos que son sus productos en comparación con el precio que llegan finalmente al retail local», recalca Amdan.
El empresario destaca también la utilidad de diversificar los países desde donde se importan bienes, alejándose de la omnipresente China y mirando hacia el bloque ASEAN de Vietnam, Filipinas, Malasia, Indonesia, Singapur y Tailandia.
«De hecho, muchas fábricas chinas se están yendo a Tailandia, a Vietnam, por toda la restricción económica que hay con Estados Unidos… Creo que hay que mantener buenos lazos comerciales con Tailandia, porque los productos son de buena calidad y es gente que va a cumplir», concluye.
