Los escalones más difíciles de la vida son aquellos que se suben a oscuras, después de tocar fondo.
Esos cuarenta y cinco escalones dan vida a la segunda novela de Juan Carlos Díaz Saenger, que se despliega como un viaje interior marcado por el desarraigo, la memoria y la búsqueda de sentido. Se trata de una obra íntima y profundamente humana, donde cada peldaño posterior a la caída duele, pero también acerca —con esfuerzo y lucidez— a la posibilidad de reconstrucción.
Con una prosa sensible, directa y emocionalmente honesta, el autor construye la historia de Pablo, un hombre común enfrentado a una pérdida radical que lo obliga a replantearse su pasado, sus vínculos y el sentido mismo de su existencia.
Desde los recuerdos de su infancia en Valparaíso hasta la experiencia del quiebre amoroso, Pablo se convierte en un involuntario Odiseo contemporáneo que intenta reconstruir su vida. Cada escalón es una prueba, una caída y, al mismo tiempo, una posibilidad de ascenso.
La metáfora central de la novela —la caída y el ascenso— nace de una vivencia personal reelaborada literariamente.
Como señala el propio autor: “Sí, hubo una experiencia personal que luego el narrador reconstruye con las imágenes y los sentimientos que quedaron de aquello. La historia, en este caso, tiene ese referente doloroso reelaborado desde las cenizas que permanecieron en el tiempo”.
Esa dimensión confesional, transformada en materia narrativa, le otorga a la novela una densidad emocional que conecta de inmediato con los lectores. Sin buscar moralejas ni respuestas cerradas, la historia interpela desde experiencias universales: el amor y el desamor, la confianza y el engaño, la dicha y el dolor, el desarraigo y el reencuentro. En esa tensión entre fragilidad y resistencia radica su fuerza.
Tras publicar dos libros de poesía y una novela, Díaz Saenger con este nuevo título, consolida una escritura reflexiva y madura. Más que afirmarse en un estilo, el autor profundiza una búsqueda: “Solo puedo decir que es una búsqueda permanente por comunicar de mejor manera los acontecimientos de los personajes, sus sentimientos y decisiones que los llevan a situaciones límite y a enfrentarlas con toda la humanidad que les es posible. No sé si es ‘mi voz’ narrativa, solo busco ser sincero al expresarla”.
Cuarenta y cinco escalones es, una novela fuerte y delicada a la vez, que aborda las segundas oportunidades con una mirada lúcida y profundamente humana. Una obra que confirma una voz literaria sólida y que invita al lector a reconocerse en sus propias caídas y reconstrucciones.
Sobre el autor
Juan Carlos Díaz Saenger nació en Concepción en 1950. Estudió Literatura en la Universidad de Chile y Sociología del Trabajo en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica.
Durante su formación participó en los talleres literarios de Nicanor Parra y Enrique Lihn, experiencias que marcaron su mirada crítica y su sensibilidad literaria.
Es autor de dos libros de poesía y de la novela El soñador (Editorial Forja, 2020). Además, ha desarrollado una destacada labor como traductor de obras clásicas como Papaíto piernas largas y Mi querido enemigo (J. Webster), El jardín secreto (F. Hodgson), En familia y Sin familia (H. Malot) y El origen de las especies (Charles Darwin), entre otras, también para Editorial Forja.
