En los últimos meses, la economía chilena ha evolucionado mejor que lo previsto, aunque la mayor incertidumbre mundial sigue siendo uno de los mayores riesgos que enfrenta.
Es una de las conclusiones del Informe de Política Monetaria de marzo 2025 publicado este lunes por la entidad emisora.
En su introducción, el BC indica que la inflación ha evolucionado en línea con lo proyectado en el IPoM de diciembre; no obstante, continúa en niveles altos y con riesgos relevantes sobre su evolución futura.
También concluye que la actividad económica ha mostrado un dinamismo mayor al esperado, en buena parte por el impulso de las exportaciones.
Por su parte, el panorama internacional se ha vuelto significativamente más incierto debido al recrudecimiento de las tensiones geopolíticas, en especial en el ámbito comercial. «Esto ha aumentado las dudas en torno al crecimiento mundial, en particular en Estados Unidos, llevando a un desacople en los mercados financieros de esa economía respecto del resto del mundo y a una importante depreciación del dólar», confirma.
Además, destaca que, mientras se espera de mayores antecedentes, «se estima que los impactos del deterioro de la situación externa en la economía chilena serán acotados. Sin embargo, la incertidumbre se ha incrementado de forma considerable. En lo inmediato, la economía local seguirá reflejando los efectos del mayor punto de partida de los últimos meses, que se suma a una evolución más positiva de algunos fundamentos del gasto».
El reporte finaliza diciendo que, para este año, el rango de crecimiento sube a 1,75-2,75% y se mantiene entre 1,5 y 2,5% para 2026. Respecto de la inflación, se sigue proyectando que convergerá a 3% a inicios de 2026, una vez que los efectos base del alza de costos queden atrás.
