Con un modelo austero de autoetención y cero amenidades, el grupo familiar español formado por los hermanos Raquel, Manuel y Juan Carlos Santiago lanzó esta semana en Santiago dos de las varias estaciones de servicio que busca abrir en Chile.
Una de ellas está en el sector de Vizcachas en la comuna de Puente Alto en el sector suroriente de la capital. La segunda, que deberá abrir en los próximos días, se ubica en los terrenos de otra estación de servicio (antes fue una Shell) en la esquina céntrica de Vicuña Mackena 106, esquina de Rancagua.
La promesa es convertirse en la bencinera low cost del país, tal como ha hecho en España y está haciendo en Panamá, el único otro país latinoamericano donde se han instalado hasta el momento.
«Queremos terminar el año con entre diez y doce gasolineras abiertas. Lo cual nos dará ya un volumen sumamente interesante. Aplicamos la tecnología cien por cien en beneficio del cliente, y eso nos hace ser muy competitivos en precio, y otra cosa que valoran mucho nuestros clientes es la velocidad de repostaje (carga de combustible)», dice Juan Carlos Santiago, quien viajó a la capital chilena especialmente para la ocasión.
Su meta es abrir entre 100 y 150 gasolineras en un futuro cercano. Una fuerte competencia pensando en la presencia de Shell, Aramco y la omnipresente Copec y sus 700 bencineras, todas con sus planes de puntos, fidelidad y amenidades para el conductor.
Pero ese panorama no amilana al empresario. Al contrario, señala con orgullo que es un modelo que no existe en Chile y que eso los alienta a invertir más.
«Nuestro problema nunca va a ser la inversión. Si conseguimos buenas posiciones y licencias y permisos, invertiremos el dinero que haga falta (…) lo expandiremos un poco como una mancha de aceite. Lo más lógico es llegar a Viña, al Paraíso y de ahí ir hacia el sur y la zona muy norte
Las fechas para esa expansión ya están definidas.
«Viña es este año. De completar el país, deberíamos tener más o menos la expansión consolidada a finales de 2027. “Desde el mes de octubre abriremos las primeras estaciones en la Región Metropolitana dentro de las comunas de Puente Alto, Peñaflor y Providencia, para luego seguir aperturando en el resto de las comunas, continuando con las V y VI regiones”, comenta.
Sin parafina ni electromovilidad
El modelo austero se basa en la venta exclusivamente de gasolina 95 octanos y diésel de 10. Esto se completa con la ausencia de surtidores de parafina o kerosene y ni hablar de las tan en boga electrolineras, o estaciones de carga para coches eléctricos.
«Una cosa que me ha sorprendido es que Chile es un país caro, en general. Lo tengo que decir así, porque es así. Y bueno, vamos luchando un poco con los precios», comenta Santiago, quien agrega el elemento diferenciador adicional: «Nosotros nos destacamos por dos cosas, precio y velocidad. De hecho, en España, sobre todo, que es donde más estamos instalados, nos valoran principalmente por nuestra velocidad de repostaje. Incluso por encima del [bajo] precio».

Pero las gasolineras no siempre fueron lo suyo. Su negocio solía ser el inmobiliario. «Hicimos muchos proyectos de energía fotovoltaica y en 2013 decidimos meternos en el mundo del combustible haciendo las cosas diferentes, básicamente aplicando la tecnología en beneficio del cliente», detalla. Y tras 12 años su firma cuenta con más de 500 empleados y una facturación de más de US$ 1.000 millones anuales. «Tengo un hermano que diría que es el mejor tecnólogo del mundo. Tengo una hermana que es una grandísima financiera. Y yo, que comercialmente, hago lo que puedo. Con esa formación en el 2025 vamos a facturar US$ 1.200, prácticamente», adelanta.
Internacionalización y una promesa
Pero es tanto lo que Santiago y Petroprix confían en este país sudamericano, que hacia el final de su conversación con los medios adelanta que en enero llegará a Chile su medio de pago, denominado Wipay – el que ya funciona en Europa-. «Llegará a dinamizar los medios de pago», anuncia. “Estamos muy orgullosos de iniciar operaciones en Chile. Creemos que los consumidores merecen un servicio moderno, eficiente y con precios justos. Nuestro modelo ya ha transformado la experiencia de compra de combustible en Europa, y ahora queremos ser un aporte al mercado chileno”, concluye el cofundador de Petroprix.
