«Estados Unidos ha violado las reglas de la OMC y ha tenido grave impacto en cadenas regionales y mundiales», declaró Ma Zhen, encargado de negocios de la embajada china en Chile ante unas doscientas personas. «La cooperación multilateral y las políticas de comercio equilibrado se han convertido en factores clave para evitar la fragmentación económica», añadió, en clara alusión a las políticas arancelarias estadounidenses que han redefinido el comercio global desde que asumió Trump la presidencia de Estados Unidos.
En medio de las crecientes tensiones comerciales con ese país, China intensifica su estrategia de diversificación de mercados mediante su tercera Exposición Internacional de Cadena de Suministro (CISCE), que tendrá lugar en Beijing del 16 al 20 de julio.
El evento, presentado oficialmente en Santiago el 7 de abril, refleja los esfuerzos de Beijing por consolidar alianzas económicas en América Latina mientras enfrenta las disrupciones del proteccionismo estadounidense.
La feria CISCE, única en su género al enfocarse exclusivamente en cadenas de suministro, abarcará seis sectores estratégicos: manufactura avanzada, energía limpia, vehículos inteligentes, tecnología digital, vida saludable y agricultura verde.
Con 120.000 metros cuadrados de exposición y cerca de 200 empresas ya inscritas, el evento busca conectar sectores de upstream, midstream y downstream, coordinando industria, academia e investigación.
En ese panorama, Chile emerge como socio estratégico privilegiado en esta iniciativa. «China volvió a ubicarse como principal socio comercial de Chile en 2024, y Chile es el segundo de China en Latinoamérica», destacó Zhang Pu, presidente de la Cámara de Empresas Chinas en Chile.
El país sudamericano representa el cuarto socio más importante en la cartera de inversiones china, con proyectos que suman 4.000 millones de dólares según InvestChile.
«Prueba de ello es que hoy contamos con la flota de buses eléctricos más grande del mundo después de las ciudades chinas», afirmó el subsecretario de Transportes, Jorge Daza, quien destacó la incorporación de más de 2.500 buses eléctricos en Santiago, con planes de expandir a 3.500 unidades.
Pero la cooperación sino-chilena trasciende el transporte público: Salvatore de Giovanni, de InvestChile, subrayó que «en un contexto en que la dinámica del comercio y las relaciones económicas están cambiando a nivel mundial, reforzar los lazos de cooperación nos parece fundamental».
Con un PIB de 134 billones de yuanes en 2024, China mantiene su posición como motor de la economía global mientras busca «crear una cadena de suministro industrial que no solo beneficie a ambos países, sino también al mundo entero», según Ma Zhen.
La estrategia china de «beneficio mutuo» contrasta deliberadamente con las políticas unilaterales estadounidenses, posicionando a Beijing como defensor del multilateralismo comercial en un mundo cada vez más fragmentado.
