El pasado 25 de abril el ministerio de Salud chileno presentó oficialmente su Plan de Campaña de Invierno 2025, y detalló las principales estrategias diseñadas para proteger a la población ante el esperado aumento de enfermedades respiratorias durante la temporada invernal.
la subsecretaria Albagli se refirió a vigilancia epidemiológica donde resaltó la importancia de la alerta sanitaria preventiva decretada el 3 de marzo para hacer frente a la amenaza del aumento de virus respiratorios estacionales.
“Esto nos permite tener a nuestra disposición todas las facultades que sean necesarias, según avanza la situación del invierno, para responder de manera oportuna al cambio de la situación epidemiológica”, dijo.
Adicionalmente, la autoridad informó sobre la declaración de una alerta epidemiológica debido al aumento de casos en la vigilancia de enfermedad invasora por “Streptococcus pyogenes” y “Mycoplasma Pneumoniae”, la que está dirigida a la red de atención con el fin de aumentar la sospecha clínica ante la circulación inusual de estos agentes etiológicos.
En cuanto a la Campaña de Vacunación e Inmunización, esta se ha centrado en la inoculación contra la influenza, covid-19 y virus respiratorio sincicial (VRS), Coqueluche en mujeres embarazadas a partir de la semana 28 de gestación y el neumococo para personas desde los 65 años.
La subsecretaria Albagli subrayó que “lo primero es que, de manera inédita, se adelantó la fecha en que inicia la campaña, ya que anticipábamos que se adelantaría la circulación viral. Este año comenzó el primero de marzo; antes se hacía a mediados de marzo, lo que nos permite tener un avance más adelantado de la vacunación de influenza y de las distintas estrategias de inmunización en comparación con el año anterior”, dijo la autoridad, citada por Radio Universidad de Chile.
¿Y EN EL TRABAJO?
La situación no solo afecta a Chile: toda América Latina enfrenta un repunte en el ausentismo laboral relacionado con enfermedades respiratorias e infecciones comunes.
En este contexto, la higiene de manos emerge como un factor clave en la prevención.
En este contexto, las prácticas inadecuadas de limpieza están generando nuevas alertas sobre la importancia de mejorar las condiciones de higiene en entornos laborales, convirtiéndose en una herramienta crítica para garantizar la continuidad laboral y reducir el ausentismo por enfermedades prevenibles.
A medida que más personas regresan a las oficinas en América Latina, destacando que más del 30 % de las empresas lo están exigiendo, la higiene en baños y espacios comunes se vuelve clave para proteger la salud y evitar interrupciones laborales.
“El 80 % de las enfermedades comunes se transmiten por contacto a través de las manos. Promover espacios seguros y limpios no es solo una medida sanitaria: es una decisión estratégica que impacta la salud, la productividad y el bienestar de millones de trabajadores”, afirma Bertha Cecilia Lacouture, Bacterióloga con magíster en Microbiología y especialista en Gerencia y Auditoría de la Calidad en Salud.
A pesar de ello, solo el 20 % de los usuarios en México y Colombia se sienten seguros al usar baños públicos, y un 44 % reporta ansiedad por la falta de limpieza.
“La higiene no es un lujo ni una obligación: es una forma de cuidar a las personas y asegurar la continuidad del trabajo. La evidencia es clara: secarse las manos con toallas de papel puede reducir las bacterias hasta en un 77 %, mientras que los secadores de aire pueden dispersar gérmenes hasta 1.8 metros. Además, el uso de jabón contaminado puede dejar hasta el 100 % de bacterias patógenas en las manos”, afirma Paulina Barragán, Directora de Comunicación y Sostenibilidad de Tork LATAM, una marca de Essity, especializada en higiene profesional.
En un comunicado, esta marca comercial indicó que sus productos priorizan la salud de los trabajadores mientras cuidan la eficiencia e higiene en las compañías. Mediante sistemas cerrados, dispensadores sin contacto y consumo controlado, permiten a las organizaciones ofrecer espacios más seguros, reducir desperdicios y minimizar costos operativos.
En el Día Mundial de la Higiene de Manos, es fundamental recordar que pequeñas acciones cotidianas, como un correcto lavado y secado de manos, pueden tener un impacto profundo en la salud pública, la productividad y la calidad de vida en nuestras comunidades.
