El mercado corporativo de oficinas en Uruguay continúa consolidándose con fuerza, especialmente en su capital, Montevideo, donde se concentra prácticamente la totalidad de la oferta. Con un inventario actual de 331.389 m², la ciudad se ubica como uno de los mercados más pequeños de América Latina, pero con un desempeño que marca tendencia a nivel regional.
A pesar de su tamaño, Montevideo destaca por ofrecer el precio promedio más alto por m² en edificios de clase A en toda Latinoamérica, alcanzando los USD 34,3 por m² al mes. Esta cifra no solo refleja la calidad de la oferta disponible, sino también la creciente demanda por parte de empresas multinacionales que encuentran en la ciudad un entorno atractivo y competitivo.
“El dinamismo reciente del mercado responde a la irrupción de nuevos desarrolladores que han elevado el estándar del producto, mejor adaptado a las necesidades de las compañías globales”, explica Malena Bird, Malena Bird, Transactions Associate JLL Uruguay.
En este contexto, se proyectan dos nuevos emprendimientos que sumarán cerca de 45.000 m² de oficinas, uno de los cuales se perfila como un futuro ícono urbano por su escala e impacto.
Entre los edificios más destacados se encuentran el complejo World Trade Center, con ocupación prácticamente total gracias a la presencia de empresas internacionales, así como Plaza Alemania, Carrasco Valley y el parque empresarial Zonamérica.
Otro elemento diferencial del mercado corporativo uruguayo es la existencia del régimen de Zonas Francas, establecido en 1987 mediante la Ley 15.921. Este ofrece importantes beneficios impositivos –como la exoneración de IVA, Impuesto a la Renta y al Patrimonio– para compañías que cumplan con los requisitos, lo que ha impulsado el desarrollo de espacios de alta categoría, con gran demanda y valorización.
Montevideo también mantiene una tasa de vacancia por debajo del promedio regional, situándose en un 8,2 % durante 2024, lo que refuerza su atractivo y eficiencia frente a otras capitales latinoamericanas, muchas de las cuales superan el 10 %.
Con estos indicadores, Montevideo se afirma como un mercado pequeño pero sofisticado, capaz de ofrecer condiciones competitivas y estabilidad para la inversión corporativa en la región.
