La transformación digital del retail entra en una nueva etapa. Para Marcas del Retail (MDR), el desafío ya no es solo ampliar la presencia online o digitalizar las tiendas, sino conectar toda la operación para mejorar la experiencia de compra, fortalecer la productividad y aprovechar nuevas oportunidades de venta.
La tendencia cobra relevancia en un mercado donde el comercio electrónico continúa creciendo. Según la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), las ventas del e-commerce bordearon los US$10 mil millones en 2025, con un crecimiento real superior al 9%, y para 2026 se proyecta que el canal alcance cerca de US$10.600 millones. En este escenario, la integración de inventarios, pedidos, datos y equipos se vuelve un factor clave para la competitividad.
Esta fue una de las principales conclusiones del webinar de MDR ¿Qué debe hacer hoy el retail para competir mañana?, instancia que abordó los desafíos del comercio unificado y el impacto de tecnologías como la inteligencia artificial en la operación del sector.
“La transformación digital ya es parte del presente del retail y avanzar en ella requiere estar atentos a las nuevas tecnologías, pero también a cómo estas pueden responder a desafíos concretos del sector”, señala Andrés Bogolasky, presidente de Marcas del Retail.
Comercio unificado: conectar la operación para vender mejor
Desde la Asociación Gremial, uno de los focos está en avanzar hacia un modelo donde las tiendas físicas y los canales digitales operen de manera integrada. Esto permite ofrecer una experiencia más fluida al consumidor, pero también reducir fricciones operacionales y evitar ventas perdidas.
En la práctica, un cliente puede buscar un producto online, consultar su disponibilidad, comprarlo y gestionar un cambio sin enfrentar barreras entre canales. Para ello, las empresas necesitan conectar inventarios, pedidos, precios, promociones y datos de clientes.
“Hoy el desafío es conectar todo lo que ya se ha creado para que el cliente, el inventario, los pedidos, los datos y los equipos funcionen con una sola operación”, plantea Luigi Pigliacelli, VP Operations de Cegid Retail Americas.
La visibilidad del inventario en tiempo real es uno de los elementos centrales de este proceso. Permite que un vendedor consulte el stock de toda la red, ofrezca otra talla o color, gestione un despacho desde otra sucursal o facilite el retiro en tienda.
La relevancia de esta integración se refleja en el peso del canal digital. Según la Cámara Nacional de Comercio (CNC), las ventas online de retailers con presencia física y digital crecieron 3,8% nominal anual en el segundo trimestre de 2026, representando el 24,4% de sus ventas. En grandes tiendas, la participación alcanzó el 34,2%.
Inteligencia artificial: una oportunidad para el retail
La inteligencia artificial también abre nuevas posibilidades para el sector, desde el análisis de demanda y la automatización de tareas hasta las recomendaciones de productos. Sin embargo, su impacto depende de que se incorpore a procesos concretos y permita mejorar indicadores como conversión, productividad y tiempos de atención.
Pigliacelli recomienda comenzar con casos de uso acotados y medibles, asegurando la calidad de los datos e involucrando desde el inicio a los equipos que utilizarán estas herramientas.
La confianza de los consumidores también representa un desafío.
De acuerdo con el estudio Media Reactions 2026, de Kantar y la Asociación Nacional de Avisadores (ANDA), un 32% utiliza asistentes de IA para buscar información sobre marcas y productos, pero solo un 18% confía en sus recomendaciones. Esto refuerza la importancia de contar con información de calidad, transparencia y una reputación sólida.
Una transformación que requiere visión de sector
Para MDR, avanzar en la integración tecnológica es parte de una agenda más amplia de competitividad, que requiere identificar las principales brechas operacionales y abordar aquellas que afectan las ventas, la experiencia de compra y la productividad.
El camino, plantea la Asociación, pasa por conectar progresivamente los procesos prioritarios, fortalecer las herramientas de los equipos e incorporar tecnologías que respondan a necesidades concretas del negocio.
Porque en un mercado cada vez más digital, la competitividad del retail no depende únicamente de llegar a más clientes, sino de contar con una operación capaz de responder de manera ágil, integrada y consistente.
