Más allá de las cuecas y la cumbia, las empanadas, asados, choripanes, anticuchos y alcohol son parte de la postal de Fiestas Patrias.
A diferencia de la rutina habitual, durante varios días se multiplican las reuniones, cambian los horarios de alimentación y es frecuente consumir mayores cantidades de comida y bebidas alcohólicas.
Y estos cambios también se reflejan en los servicios de urgencia por molestias digestivas, cólicos biliares, intoxicaciones alimentarias y otros cuadros gastrointestinales asociados a los excesos y a la manipulación de alimentos.
Molestias que incluso pueden extenderse más allá de los días de celebración.
En los servicios de urgencia se utiliza el concepto de “superlunes” para describir la mayor demanda que puede producirse después de un período festivo, cuando comienzan a manifestarse síntomas que pueden haberse desarrollado durante las celebraciones.
“Después de varios días de celebraciones podemos recibir pacientes con cuadros que van desde molestias digestivas hasta intoxicaciones alimentarias o episodios relacionados con enfermedades previas. Por eso es importante distinguir cuándo estamos frente a una molestia pasajera y cuándo existen señales que requieren evaluación”, explica la jefa de Urgencias de Clínica INDISA Maipú, Dra. Vanessa Aguilera.
Cuando los excesos pasan la cuenta
Comer más de lo habitual, especialmente preparaciones con mayor contenido de grasas, puede provocar sensación de pesadez, distensión abdominal, acidez, náuseas o dolor.
En personas que tienen cálculos en la vesícula, además, una comida abundante puede desencadenar un cólico biliar.
“Una comida más abundante no necesariamente significa que exista un problema de salud, pero en personas que tienen cálculos en la vesícula, por ejemplo, una ingesta importante de alimentos grasos puede desencadenar un episodio de dolor intenso”, señala la especialista.
El alcohol también puede contribuir a molestias digestivas y, cuando existe un consumo excesivo, asociarse a cuadros de mayor gravedad, entre ellos la pancreatitis aguda, una inflamación del páncreas que puede provocar dolor abdominal intenso y persistente, acompañado habitualmente de náuseas y vómitos.
“Un dolor abdominal intenso que no cede, especialmente si se acompaña de vómitos persistentes o un deterioro importante del estado general, no debería atribuirse simplemente a haber comido o tomado de más”, enfatiza la jefa de Urgencias de Clínica INDISA Maipú.
Ojo con lo que queda fuera del refrigerador
Los excesos no son el único factor que puede llevar a una consulta durante estas fechas. La manipulación y conservación de los alimentos también adquieren especial importancia cuando aumenta la cantidad de comidas preparadas y compartidas.
Carnes, preparaciones con huevo, mayonesas y otros alimentos perecibles requieren especial cuidado, ya que una conservación inadecuada puede favorecer la proliferación de microorganismos capaces de provocar enfermedades transmitidas por alimentos.
Estas pueden manifestarse con diarrea, vómitos, dolor abdominal y fiebre, y los síntomas no necesariamente aparecen inmediatamente después de consumir el alimento.
“Durante Fiestas Patrias es especialmente importante fijarse en las condiciones en que se preparan y conservan los alimentos. Si una preparación ha permanecido varias horas a temperatura ambiente, especialmente si contiene ingredientes perecibles, existe un mayor riesgo de contaminación”, advierte la Dra. Aguilera.
También es importante mantener una adecuada higiene de manos y utensilios, separar los alimentos crudos de aquellos que ya están preparados y respetar las condiciones de refrigeración.

¿Simple molestia o señal de alerta?
No todo dolor abdominal después de una comida abundante significa que exista una emergencia. Sin embargo, durante estas fechas es importante no atribuir automáticamente cualquier síntoma a los excesos.
Dolor abdominal intenso o persistente, vómitos que impiden mantener líquidos, signos de deshidratación, sangre en las deposiciones o vómitos, fiebre asociada a dolor abdominal importante, coloración amarilla de la piel o los ojos, desmayo o un deterioro significativo del estado general son señales que requieren evaluación médica.
También deben tener especial precaución las personas que ya presentan enfermedades digestivas, hepáticas, pancreáticas o de la vesícula, ya que ciertos excesos pueden favorecer una descompensación de sus condiciones de base.
A celebrar con cuidado
Las recomendaciones no apuntan a eliminar las comidas típicas de estas fechas, sino a evitar que varios días de celebración se conviertan en un período de excesos permanentes.
Moderar las porciones, comer lentamente, mantener una adecuada hidratación y alternar el consumo de alcohol con agua son algunas medidas que pueden ayudar a reducir las molestias. A esto se suma la importancia de elegir lugares que cumplan con las condiciones sanitarias y mantener una correcta conservación de los alimentos en casa.
“La idea no es dejar de disfrutar las Fiestas Patrias, sino hacerlo con moderación. Podemos comer nuestras preparaciones tradicionales, pero cuidando las porciones, evitando los excesos y siendo responsables con la conservación de los alimentos. Y si aparece un síntoma intenso o persistente, lo importante es no normalizarlo y consultar oportunamente”, concluye la jefa de Urgencias de Clínica INDISA Maipú, Dra. Vanessa Aguilera.
