La Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) y la consultora PMG Chile realizaron el Índice de Transformación Digital en Inteligencia Artificial (ITD-IA) 2026, el primer diagnóstico de su tipo realizado en el país.
El estudio se aplicó sobre una muestra representativa de 740 empresas de todos los sectores, tamaños y zonas geográficas de Chile.
El resultado agregado ubica a Chile en 34 de 100 puntos, en la etapa “Pilotear” dentro de una escala de cuatro niveles de madurez (Explorar, Pilotear, Escalar, Liderar).
Para los realizadores, el número de partida importa menos que la ruta que traza: el diagnóstico identifica con precisión dónde están las palancas de mayor impacto para que las empresas chilenas den el salto hacia una adopción más estratégica de la IA.
El índice se construye a partir de cuatro dimensiones: Estrategia, Tecnología, Cultura y Gobernanza. Cultura y Estrategia registran el mejor desempeño relativo (38 puntos cada una), seguidas de Tecnología (31) y Gobernanza (27), la dimensión más rezagada. Pero el puntaje promedio cuenta solo una parte de la historia.
Al comparar a las empresas que ya escalaron con las que siguen pilotando, el estudio identificó las seis preguntas del cuestionario donde la diferencia entre ambos grupos es mayor, es decir, las que mejor explican quién logra dar el salto.
Cinco de esas seis preguntas pertenecen a Estrategia y Cultura (comprensión ejecutiva, roadmap y priorización de casos de uso), y solo una a Tecnología.
Dicho de otro modo: lo que separa a una empresa que escala de una que se estanca no es la infraestructura tecnológica, sino cómo prioriza, conduce y mide sus iniciativas de IA.
El hallazgo más alentador del diagnóstico es cultural: la resistencia al cambio frente a la IA es baja (69 de 100 puntos en apertura), la barrera que en la mayoría de los países suele costar más tiempo derribar.
Sumado a que buena parte del liderazgo ejecutivo ya reconoce el valor estratégico de la IA, Chile parte con dos activos poco comunes a nivel internacional: apertura cultural y visión ejecutiva.
El desafío es convertir esa disposición en resultados concretos: hoy solo 9% de las empresas chilenas ha alcanzado las etapas de Escalar o Liderar, frente al 64% que el propio referente internacional (MIT CISR) llegó a registrar en 2025 en esas mismas etapas.
Para José Ignacio Mujica, Vicepresidente Ejecutivo de Corfo, “Este diagnóstico nos da, por primera vez, una fotografía objetiva y representativa de cómo las empresas chilenas están adoptando la inteligencia artificial. La brecha con el mundo no está en la tecnología ni en la disposición de las personas, sino en cómo gestionamos y medimos estas iniciativas, y ahí es donde el fomento público puede tener mayor impacto en los próximos meses y años”.
Por su parte, María Teresa Vial, presidenta de la Cámara de Comercio de Santiago, señaló que si bien Chile lleva algunos años de desventaja respecto de los líderes internacionales, “Existe la certeza de que podemos acortar brechas nivelando factores clave como la estrategia, gobernanza y buenas prácticas en el uso de la IA. Como gremio del sector privado estamos dando el primer paso en esa dirección a través del lanzamiento del modelo de autorregulación sobre el uso responsable de la IA y el diseño de propuestas para acelerar la adopción en las empresas”.
Según Rodrigo Briceño, Socio Director de PMG Chile, “El hallazgo que más nos sorprendió es que escalar, es decir, pasar del piloto a rentabilizar la inversión en IA, se juega en la estrategia y la gestión, no en la tecnología. Para el país es una excelente noticia, ya que significa que las empresas pueden cerrar la brecha más rápido y a menor costo de lo que se pensaba”.
El estudio identifica, además, un caso local que puede operar como modelo de aprendizaje interno: las PyME del sector Servicios escalan IA a un ritmo 3,5 veces mayor que el promedio nacional: 32% de estas empresas se encuentra hoy en etapas de Escalar o Liderar, frente a 9% a nivel país.
El diagnóstico también entrega un mapa de dónde concentrar los esfuerzos.
Por sector, Comunicaciones y Tecnologías de la Información (52/100) y Servicios Financieros (47/100) lideran la adopción, mientras que el comercio y los sectores intensivos en operación —transporte, restaurantes y hotelería— muestran el mayor espacio de mejora.
Por tamaño, las empresas grandes (41/100) superan a las PyME (34) y microempresas (33), una brecha que, de no abordarse, podría profundizar una economía de dos velocidades.
Ninguna de estas brechas exige, sin embargo, grandes inversiones.
La oportunidad de menor costo y mayor impacto inmediato está en gobernanza, la dimensión más rezagada (27/100): 85% de las empresas no cuentan hoy con un comité o instancia formal de gobernanza de IA, y 82% no tiene políticas éticas de uso.
A diferencia de la infraestructura tecnológica, cerrar esta brecha no requiere grandes presupuestos, y los autores del estudio la identifican como la mejora más rápida y de menor costo. «Constituir mecanismos mínimos de gobernanza ahora, es una decisión que las empresas ya pueden tomar», destaca el comunicado de CCS.
