La marca de comida rápida KFC dio un paso clave en su estrategia en Chile con la apertura de su primer local modular, ubicado en el sector de Príncipe de Gales, en la comuna de La Reina.
Se trata de un formato innovador que permite construir restaurantes en casi la mitad del tiempo habitual: cerca de tres meses.
La tienda fue levantada a partir de 12 módulos ensamblados en terreno, un sistema que no sólo acelera los plazos, sino que también reduce el impacto en el entorno al disminuir ruido, polvo y otras molestias propias de una construcción tradicional.
“Este tipo de formatos nos permite avanzar más rápido, con menor impacto en el entorno y con altos estándares de eficiencia”, explicó Juan Ignacio Olivares, gerente de Desarrollo y Expansión.
Drive Thru más rápido y digital
Uno de los focos del nuevo local está en mejorar la experiencia del cliente. Para eso, incorpora kioscos de autoatención y un rediseño de los espacios interiores.
En el Drive Thru, la novedad es que por primera vez los usuarios pueden ingresar cupones directamente desde la app, además de contar con ventanillas separadas para pago y retiro, lo que agiliza todo el proceso.

20 sucursales en los planes
El proyecto también incluye medidas concretas de sostenibilidad: iluminación exterior con paneles solares, jardines secos que reducen el consumo de agua y mobiliario fabricado con plástico reciclado.
A esto se suman sistemas automatizados en cocina para optimizar el uso de energía.
La apertura es parte de un plan de expansión más amplio: KFC proyecta abrir más de 20 locales en Chile durante 2026, apostando por este tipo de formatos más rápidos, eficientes y sostenibles.
