El reciente sacrificio de más de 600 mil gallinas en la comuna rural de El Monte en la capital chilena, debido a un brote de gripe aviar, volvió a poner en evidencia los riesgos de la producción intensiva.
A este hecho se suma el alza en el precio de los huevos en las últimas semanas.
La situación confirma que los sistemas de hacinamiento no solo generan sufrimiento animal, sino que también provocan una brusca inestabilidad en los precios cuando ocurren este tipo de eventos, además de otros problemas de salud, dice un comunicado de la ONG internacional Sinergía Animal.
En este contexto, dicha entidad realizó una intervención pacífica el miércoles 15 de abril frente a la casa matriz de
BancoEstado, en Santiago. A solo metros del Palacio de La Moneda.
La acción formó parte de un Día de Acción Global impulsado por la coalición Stop Financing Factory Farming (S3F), una red internacional que promueve el fin del financiamiento a sistemas de ganadería industrial por sus impactos ambientales, sociales y sanitarios.
La movilización reunió a activistas en 21 países de 5 continentes, indicó la ONG en su comunicación con los medios.
La iniciativa coincide con las Reuniones de Primavera del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (13 al 18 de abril), donde organizaciones de distintos países están visibilizando el rol del financiamiento público y
multilateral en la expansión de estos modelos productivos.
Un modelo bajo cuestionamiento
Chile se encuentra entre los principales productores avícolas y porcinos de Sudamérica. Según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en enero de 2026 el país registró una producción superior a 358 millones de huevos, con cerca de 15 millones de gallinas en postura.
Para este año, se proyectan además 590.000 toneladas de carne de cerdo y 740.000 toneladas de pollo.
A nivel global, se estima que hay actualmente 23 mil millones de animales terrestres confinados en granjas industriales, un sistema que prioriza la productividad por sobre las comunidades, la protección del medio ambiente y el bienestar animal.

El rol del financiamiento internacional
Entre 2023 y 2025, el Factory Farming Finance Tracker identificó 124 proyectos de desarrollo bancario vinculados a producción animal en el mundo, por un total de 6.300 millones de dólares (57% público, 43% privado).
El sector ganadero concentró la mayor parte: 4.100 millones. En América Latina y el Caribe, la región suma 30 proyectos por 1.200 millones de dólares, con equilibrio similar (53% público, 47% privado) y una inversión de 675 millones en ganadería.
En Chile, en cambio, el 98,4% del financiamiento para este tipo de proyectos es privado.
“Esta realidad evidencia cómo los bancos multilaterales, a los que Chile aporta fondos públicos, siguen destinando recursos a un modelo que concentra la producción, aumenta las emisiones, profundiza la escasez de agua y genera
riesgos sanitarios, como el uso excesivo de antibióticos que acelera la resistencia a estos medicamentos, una de las mayores amenazas para la salud pública global. Mientras tanto, menos del 2% del financiamiento climático
global se destina a sistemas agroecológicos, pese a ser alternativas viables para reducir emisiones, proteger la biodiversidad y fortalecer economías locales”, señaló Shammy Coello, directora LATAM de Sinergia Animal.
Un llamado a diversificar soluciones
Desde Sinergia Animal plantean que el debate no es eliminar la producción, sino avanzar hacia sistemas más resilientes, con menor riesgo sanitario y menor impacto ambiental.
“Creemos que existe una oportunidad para fortalecer modelos productivos que equilibren seguridad alimentaria, sostenibilidad y bienestar. Esto implica revisar cómo se están asignando los recursos y fomentar alternativas que reduzcan riesgos a largo plazo”, agregó Coello.
